25 de octubre de 2012

Cambiar.

O cambias o cambias. ¿Y eso cómo se maneja? Se maneja cambiando el comportamiento, la forma de ser y dejar de hacer cosas que solías hacer antes. A veces uno no sabe lo que le espera, pero la vida es grandiosa cuando llega algo que has esperado desde hace mucho tiempo atrás. A veces las personas cambian para bien y a veces para mal. Siempre te vas a defraudar de una persona, pero es normal. Los encantos de la vida son demasiados, pero a veces estamos tan encerrados en nuestros mundos que no somos capaces de ver lo que está pasando más allá. Y no somos capaces de ver porque somos unos egoístas y no... no nos damos cuenta, sinceramente. Yo creo que la vida es como una escuela que te enseña valores y ciertas cosas. Los que aprenden más rápido que nosotros son los que se van primero. Y creo que deberíamos seguir el ejemplo. La humildad es algo que hace crecer a una persona. Y no sé... hay muchas cosas que dan vueltas en mi cabeza y a veces me pregunto ¿Por qué vivimos en un mundo tan cerrado? ¿Por qué con tantas críticas? ¿por qué no ven las cosas buenas? Por que, claro, cuando haces las cosas malas, todo el mundo las va a recordar toda su vida. Pero las buenas... casi nadie las recuerda... y quien las recuerda es un verdadero amigo. 


31 de agosto de 2012

Corriendo.

Porque tengo miles de razones para darte por perdido. Porque intercambiar palabras contigo ya no es lo mismo. Tengo tanto que decirte y sin embargo lo callo todo. Seguir caminando sin regresar, inspirando oxígeno, el poco oxígeno que puedo inspirar cuando te pienso.  No entiendo lo que quiero. Lo que quería era tu corazón pero yo ya no te entiendo. ¿Crees poder encontrarme? ¿En este laberinto tan oscuro y brumoso? Con la mirada perdida me imagino la tuya. No la que tienes ahora, si no la que solías tener. Me aferraré a esa ilusión, quizás vuelva algún día. Mientras tanto tengo que correr.

17 de julio de 2012

Honestamente: no te entiendo.

Raro de explicar a veces nadie entiende mi mentalidad. Y a veces es un pensamiento iluso.
Estabas en una nube muy alta, sin embargo te bajaste de ahí. Me quedé esperando a mi otro yo, sin entender qué pasaba conmigo. El camino sigue siendo el mismo, sin embargo yo lo he cambiado. No intento ser madura, mas intento molestarte quizá  un poco inmadura al intentar hablarte. Estaba vagamente en un pensamiento vago. Pensado vaya, ¿cómo sería mi vida si pasara esto y lo otro? esto me había emocionado un poco, quizá mi mentalidad está siendo un poco frágil. Y me siento absurda al hablar de esto, pero así me siento. Qué locura, mis manos tiemblan y tiemblan porque tú estás aquí. Tiemblan. Cada vez que tú apareces tiemblan. ¿Somos tú y yo? Qué locura. ¿Quién se podría imaginar a esta mente loca y traviesa a travesando esa pared? Pasa que pasa. Las horas pasan, pero en mi alma desaparecerás algún día. De algún modo, yo ya no te entiendo.

22 de junio de 2012

Caer.

A veces deseo caer
para sentir liberación,
Ir rompiendo el aire
Y así aliviar este dolor.

Conmigo misma saldré a bailar,
yo sola buscaré diversión,
Encontraré personas para amar
sin miedo a cometer un error.

La caída no me da miedo,
caer me hace feliz.
Es cuando la tierra golpeo
que siento el dolor en mí.

Respiro hondo y luego deseo
que no exista suelo ni gravedad,
si todo fuera de esta manera
no temería volver a saltar.

20 de junio de 2012

Dejando todo en el aire.

Esa cálida tarde sentí
Un vuelco en mi corazón.
Es que tan alegre te ví
Después de mucho tiempo.

Día con día pensaba
En nuestra historia de amor
Y si de tí me acordaba
Revivía aquel dolor.

Fijamente me miraste
Y esta vez me acerqué.
Vulnerable me abrazaste
Y yo jamás me aparté.

Separaste tus labios
Sin derramar un sonido
Pero puedo escuchar
Tu corazón dolorido.

Di un paso firme hacia tí
Y nos miramos fijamente,
Después empequeñecí
Al besarnos lentamente.

Oh mira, todo flotando está
Nuestras palabras de amor flotando están
Esta tarde todo flotando está
Tu corazón y el mío flotando están

10 de junio de 2012

Nada.

Una vez en una hoja amarilla escribió un poema. Lo llamó "Chester" porque era el nombre de su perro, y de eso se trataba. Su profesor le puso un diez y su madre lo pegó en la puerta de la cocina y se lo mostraba a las visitas. Ese año su padre los llevó a la feria, a él y a su hermana. Sus padres se abarazaban y se besaban. Una niña en la escuela le envió una carta de amor, en papel rosa y corazones de diamantina. Le preguntó a su padre qué significaban los corazones, cuando lo llevaba a la cama.

Y entonces en una hoja azul escribió un poema. Lo llamó "Otoño" porque era el nombre de la estación en que lo escribió, y de eso se trataba. Su profesor le puso un diez y su madre no lo pegó en la puerta de la cocina porque acababa de pintarla. Y los chicos le dijeron que su padre fumaba cigarros. Dejaba colillas y cenizas en la mesa, a veces provocaban agujeros. Ese año, su hermana se compró una mini-falda y la ñiña de su escuela se burló cuando le pidió que le escibieran juntos a Santa Claus. Y los chicos le dijeron porqué sus padres se besaban tanto. Su padre dejó de llevarlo a la cama. Y se molestaba cada que le pedía que lo hiciera.

Y entonces arrancó una hoja de su cuaderno y escribió un poema. Lo llamó "Inocencia: una pregunta" porque esa era la pregunta que lo estremecía, y de eso se trataba. Su profesor, algo dubitativo, le puso un diez y su mamá nunca lo pegó en la cocina porque jamás se lo enseñó. Ese año su padre murió y olvidó las historias que le contaba antes de irse a dormir. Descubrió a su hermana con un chico en el sofá y la chica de la escuela empezó a usar maquillaje en exceso. Eso hacía incómodo besarla, pero lo hacía porque eso era lo que se suponía que debía hacer. Y a las tres de la mañana se fue a la cama por sí mismo, cuando su padre roncaba al fondo del pasillo.

Y entonces tomó una bolsa de papél y atrás escribió un poema. Lo llamó "Nada" porque eso era lo que sentía, y de eso se trataba. Él mismo se dió un diez y se cortó. Lo pegó en la puerta del baño porque esta vez no iba a poder llegar a la cocina.

19 de mayo de 2012

Desvaneciendo.

Respiración que se alenta, pulso mecánico.

Perder el contacto con los vivos. Acercándose a los muertos.

Consciencia desenchufada, el cerebro híbrido, vacío.

No veo nada real en el juego. Corro en círculos imperfectos.

La tensión se acumula constantemente. Ninguna razón.

Sólo un reflejo de lo que tengo, impulsada por un reloj.

Trato de mantener un ojo abierto y me doy cuenta,

que no he cerrado los ojos en mucho tiempo.

2 de mayo de 2012

Solo.

El sábado de una noche invernal, la chica abrió de golpe la puerta de su apartamento. Lanzó su bolso rojo y las zapatillas lejos de sí. Recordaba vagamente el trayecto que la trajo a casa, las luces de tránsito que se filtraban a través de las gotas de lluvia en el parabrisas del auto. Con los ojos hinchados y el maquillaje ligeramente corrido, se dejó caer ampliamente sobre su cama al mismo tiempo que hundía su rostro en la almohada, como si temiera que alguien la pudiese ver. Se recordó a sí misma que estaba sola.

Una gruesa lágrima salada resbaló por su mejilla y se unió con las demás que oscurecían el color de su edredón. Por supuesto que no esperaba sentirse así. Por supuesto que creyó que el amor de aquél chico era verdadero, sincero.

Al siguiente día, le costó trabajo despegar sus parpados para salir de la cama. Se quitó un par de lagañas con la manga desgastada de su vieja sudadera. Tenía que aprovechar el día, odiaba sentirse inútil y vulnerable y mucho más revivir ese sentimiento claustrofóbico de quedarse en la habitación. Era patético deprimirse por un patán. Lo único que ese chico hizo además de besuquearse con ella, fue abrirle los ojos a la realidad. "Uno llega a este mundo solo y se va de él de la misma manera. " se repetía una y otra vez.

10 de marzo de 2012

Vida insípida.

Imagina un sabor. Siente cómo se impregna en tu rosada lengua. Fresco como frutas, intenso como chocolate, dulce como caramelo o amargo como el café.

Mi vida tenía todos los sabores hasta que un día desaparecieron sin explicación. No quedó ni una pizca a mi alcance. Mi vida ya no sabía a nada, ni a tierra ni a cenizas. Justo después me dí cuenta que con estos sabores se fueron todos los colores de mis ahora pálidas paredes.

No hay brillantez, solo vacía escasez. Ahora todo es insípido porque nada me describe, nada me entretiene, y como nada me sirve, nada me sostiene. No encuentro ningún endulzante, picante, condimento ni sazón que le devuelva a mi vida insípida su latiente corazón.

26 de enero de 2012

Ser fuerte.

Soy una de esos adolescentes que suspiran cuando se dan cuenta de que se despertaron otra vez. Después de un rato, me siento en la cama recogiendo mis rodillas con mis brazos alrededor de ellas.

Ya amaneció y sigo mirando por la ventana. La débil luz del sol se filtra através de las finas cortinas y dejo que me acaricien un rato. Es increíble que aún me queden momentos tranquilos como estos a pesar de la tormenta de sucesos horribles que me ha tocado vivir.

Mi vida se trata exactamente de esas tormentas.

Pero justo ahora no tengo ni frío ni calor, no me siento ni cansada ni enérgica, no hay dolor... o ¿Acaso ya me acostumbré a él? ¿A que en cualquier momento puedo ser golpeada por el karma de la vida?

No me queda mucho que perder, las personas que amaba ya no entienden lo que pasa por mi cabeza. Nadie se preocupa por cómo me siento con todo esto.

Admito que estoy harta de todo, pero estoy decidida a mantenerme firme y fuerte... aunque tenga miles de razones por las cuales darme por vencida.

24 de enero de 2012

Diferente.

¿Les molesta...
que respire a lado de ustedes?
¿Que tengan que verme todos los días? ¿Que yo haga cosas diferentes a las que hacen ustedes?
¿Que tengamos que convivir? ¿Que tenga capacidades distintas a las suyas?
¿Que no me vea "atractiva" (signifique lo que signifique)? ¿Que no tenga mucho dinero?
¿Que mi color de piel sea distinto? ¿Que tenga un padre en rehabilitación?
¿Que me gusten los hombres? ¿Que me gusten las mujeres?
¿Que nunca me hayan besado? ¿Que tenga que esconder las cicatrices que me provoqué?
¿Que gaste más dinero en libros que en iPhones? ¿Que me interesen más mis sueños que mi popularidad?
...
¿En serio les molesto tanto?

Por si se lo preguntaban, eso NO me hará sentir rechazada, ya no.
Solía sentirme como una absoluta miseria comparada con ustedes, pero ¿saben algo? YO VALGO POR DIEZ COMO USTEDES ¡o incluso más!
Pueden decir lo que quieran de mí, no me importa. Hay cosas que me importan más que sus críticas. No tengo nada que demostrarles. Solo soy yo misma, les guste o no. Tengo la valentía necesaria para defender mis creencias: y creo en mí misma.

Muchos chicos como yo merecíamos cosas que nunca tuvimos ¿Por qué no permitirnos ser felices? Es lo único que depende de nosotros lograr, y no dejaré que ustedes me lo impidan.

No tengo de qué avergonzarme, no tengo porqué fingir, ni esconderme, ni huir, ni ceder, ni dejar que tomen ventaja de mí y se lleven lo mejor que sé hacer: Ser diferente.

17 de enero de 2012

Engañado.

El osito de peluche huyó desconsolado. Se alejó tanto como pudo del potente sonido de música trance, la cual sacaba el lado más impredecible de los juguetes a su alrededor. Sus oidos se estremecían y su vista se nublaba, se iba y regresaba siendo flasheada por las luces de colores. Todo en aquél lugar formidable se volvió confuso y sin sentido en el instante en que presenció aquél beso traicionero entre su muñeca de tela y una marioneta... una lágrima suya cayó y fue apuñalada por las cientos de luces de discoteca. Sólo deseaba escapar de la multitud y no volverla a ver jamás.

22 de diciembre de 2011

¡Salta del vagón y quédate!

Nuestro "adiós" se disfrazó descaradamente de un "hasta luego", a mitad de la estación, donde el sonido de mi voz y la tuya se apagaba con el de los trenes y pasajeros.

Un último apretón de manos, triste, vacilante y tembloroso. Quiero decirte un montón de cosas, pero mientras escojo las palabras correctas, éstas pierden sentido hasta que finalmente no dicen nada.
Subo a mi vagón e intento no mirar atrás. Temo que mis impulsos me hagan saltar de él y quedarme. Deguello ése deseo y ahora su sangre mancha mis manos.

No entiendo porqué no suplicas que me quede contigo. En vez de eso... ¡Maldita sea! ¿ por qué sonríes? Detrás de la ventana sonríes.
¿No notas lo vacía que me siento? Una lágrima se escapó de casa y fue atropellada por un dedo veloz. El tren arranca y mientras nos despedimos con las manitas dejo atrás lo que más amo en la vida.

Unos minutos después me encuentro en mi frío y desconsolador asiento. El tren avanza velóz y no se detendrá. Y ahí me tienes, mirando al suelo sin mover la vista hasta que se me secan los ojos y luego se empapan de lágrimas otra vez. De pronto mi télefono suena y recibo un mensaje de tu parte, lo abro expectante y escucho tu voz en mi cabeza mientras leo: "Lamento no haber corrido a tu lado, no haber saltado a tu vagón y arrancarte de él". Al llegar a mi destino, vi la escena de terror más impactante de mi vida. Un hombre en nuestra estación de partida saltó y fue arrollado por otro tren.

18 de diciembre de 2011

Hasta nunca inocencia.

La pequeña le miró furiosamente y despedazó con ira aquél papel donde había escrito sus mayores deseos:

-¿Y? ¿A mi qué me importa que no existan los reyes magos?
¡No me interesa si esos idiotas son reales o no! ¡Me importa un bledo que las personas en las que confío me hayan mentido desde que tengo memoria!
¿Y qué si ya no existen para mi?

Me da igual no volver a creer en nada ni en nadie, de todas formas, ¿para qué les necesito?

¡¿Qué más me da si a partir de ahora no vuelvo a soñar con estrellas fugaces, pestañas que soplas y que cumplen tus deseos?!

Soy mayor y no tengo porqué creer en esas tonterías, ¡no tengo porque creer! ¿me oyes?
¡No tengo porqué creer en NADA!

¡ME IMPORTA BIEN POCO!

Y con lágrimas en los ojos, la niña salió corriendo, dejando tras ella, al estupefacto gordo de rojo... junto al árbol de navidad.

1 de diciembre de 2011

"Tus susurros se convirtieron en cantos y tus cantos en lágrimas, éstas se hicieron risas y esas risas combatieron mis miedos."

Aún no había sanado el espacio que quedó en mi pecho. No lo hiciste tú, sino yo misma. Me arranqué el corazón para que tú lo tuvieras.

No sentía dolor porque llenaste ese espacio con el tuyo. Mi corazón latía con tu sangre, lo cuidaste con delicadeza, ternura y cariño. Se sentía mejor que nunca y yo intentaba lo mejor que podía para hacer lo mismo con el tuyo. Por razones que no conozco, llegaste un día y me lo devolviste.

No entendía nada, pero con toda la delicadeza que fuiste capaz y con mucho cuidado, lo pusiste entre mis temblorosas manos y tristemente tuve que devolverte el tuyo. Te marchaste. Al percatarme de que no volverías, se me cayó de las manos y lo estropeé. No podía levantarlo... mis lágrimas impedían que viera en dónde estaba. Con el tiempo aprendí a levantarlo y ponerlo en su lugar, pero nunca regresó a ser el mismo mismo.

3 de agosto de 2011

Para los que aveces nos sentimos un desorden:

¿Has sentido alguna vez la espantosa sensación de cuando nada de lo que hagas te sale bien? ¿De cuando nada de lo que planeas se concreta y así tienes muchos proyectos inconclusos? ¿Cuando te propones algo y en cuestión de unos días o menos lo descartas de tus planes y simpre lo dejas para después? Te preguntas: "¿Tiene algún sentido nuestra existencia?" Pues te daré una noticia: No eres el único.

Gente como nosotros tal vez algunas veces nos enojemos con nosotros mismos, tal vez algunas veces nos odiemos o tal vez sintamos todo lo opuesto y culpemos a los demás de nuestra "miseria".

Otros pasan la mayor parte del tiempo preguntándose qué pieza del rompecabezas falta. Oh, si tuvieras más dinero, si tuveras ese flameante auto, si fueras más guapo, si esa persona te hiciera caso...
Lo que más odio es cuando ponemos todo nuestro esfuerzo en conseguir algo y nos damos cuenta de que alguien más lo ha logrado... sin el más mínimo esfuerzo.
Otras veces hemos anhelado tanto algo, y cuando lo tenemos ya no es tan increíble como imaginábamos. Y queremos más.

También hemos detestado que nos comparen con otra persona y no valoren quiénes somos en realidad. Nos hemos preocupado demasiado por darle gusto a CADA persona, pero al final nos damos cuenta de que no debemos de cambiar por alguien que no le guste cómo piensas.

Pero ahora me consta profundamente algo que quiero decirte:
Una parte de tí siempre ha sabido algo que no te recuerda constantemente: La felicidad no está en que tengas más dinero, ni en que las circunstancias cambien, ni en que tu familia actúe de forma diferente, ni en que aquella persona te ame o deje de hacerlo. Tienes que ATREVERTE, CAMBIAR de rumbo y dar un giro a tu perspectiva hacia todo lo que te rodea. CREE en ése poder que yace dentro de tí y vuélvete uno mismo con él. ¿Cómo? Ésa pregunta me es difícil de responder. Yo creo que la respuesta está en tí. No CORRAS ni te arrastres si puedes VOLAR.

Un día llegará el momento en que, como yo, te canses de SOBREVIVIR y te atrevas a VIVIR, y seguro nos toparemos con gente que nos harán la vida de cuadritos, nunca nos aceptarán como somos y esconderán sus celos detrás de burlas e idioteces; yo quiero que las mires de frente, te den lástima y de ser posible les grites: F*** YOU!!

26 de julio de 2011

Verano. (Cuento corto).

Sol y un clima sofocantemente caluroso. Para mí, las vacaciones de verano son placenteras sólo si las vives en la playa o a la orilla de una piscina con amigos o familia; bebidas refrescantes y música alegre que dan como resultado emociones positivas y posiblemente relajantes.

Una imagen parecida a lo que acabo de describir se proyectó en mi mente el día en que el tránsito congestionado me obligó a quedarme dentro de mi auto, en el asiento trasero, mirando por la ventanilla tan tediosa escena. ¿Por qué no podía vivir una vacaciones emocionantes este verano?
Suerte que previamente había cargado bien la batería de mi reproductor de música y llevaba los audífonos azules con los que escuchaba mi 'playlist' sin perder la calidad de sonido, a diferencia de los demás auriculares que tenía.

Las diminutas gotas de sudor resbalaban desde mi asoleada frente y comenzaba a deshidratarme. Deseaba desesperadamente que mi atolondrado auto contara con aire acondicionado. Unos minutos después, al ver que el tránsito no progresaba, decidí salir del auto para conseguir agua. Una fría y refrescante botella de agua. Mis padres me encargaron que les comprara unas también y que no demorara demasiado, entonces me encaminé a la primera tienda de conveniencia que encontré sobre la avenida.

Al salir de la tienda, vi salir a un chico de un 'aveo' plateado estacionado frente a la tienda. El chico era alto, su cabello era castaño y lacio pero despeinado de una manera que se veía bastante bien. No era un galanazo, pero atrajo mucho mi atención al ver que se acercaba a mí.

Sin saber que más hacer, gire la tapa de mi botella de agua y me la empiné para beber un largo trago. Cuando bajé la botella el chico estaba frente a mí y unos segundos después me tendió unos audífonos azules que reconocí al instante. ¿Acaso se me habían caído al salir de mi auto? No entendía cómo pude ser tan torpe, pero no me molesté conmigo misma porque, de no haberlo hecho, el chico no estaría frente a mí en ese instante.
Le agradecí que me los entregara y me explicó que pudo ver que eran míos porque me observaba desde su auto al otro extremo de la calle. Nos sonreímos y entonces supe quien era él. El amor de mi vida. Entonces todo dió un giro fantasioso y creí estar viviendo en una película donde, de la nada, nos besamos y huímos juntos. Lo único que faltaba eran unas letras en lo alto que dijeran "y vivieron felices por siempre".

Luego desperté. Estaba en el asiento trasero de mi auto con mis audífonos azules puestos y mi iPod sin batería restante. El auto se encontraba estacionado frente a mi casa y mis padres bajaban de él. Estaban apunto de despertarme hasta que vieron que me incorporaba para salir de él también.
Al fin habíamos llegado de aquél tedioso viaje por la congestionada carretera. Y antes de entrar a casa, eché un vistazo a la calle de mi vecindario.
Un chico alto, de cabello castaño lacio y un poco despeinado, saliendo de un 'aveo' plateado, me saludó a lo lejos :).

4 de julio de 2011

Razones desconocidas.

Al mirarme al espejo, mi aspecto se nota un poco más viejo, un poco más frío.
Había un asiento vacío. El asiento vacío que me llevó a mi destino. Nos sentamos y pude sentir que había extraviado una parte de mí.
Y lo que sentía se perdió. Mis labios ya no besan como lo hacían antes. Mis ojos no lo reconocen ni lo mirarán igual, y mi corazón ya no late, ya no se acelera con su aroma.
Repentinamente los días cerca de ése sueño se volvieron rotos pedazos de ilusiones... por razones desconocidas.

Si existes...

Si existes, me pregunto si eres como te imagino.
Si existes, quisiera saber dónde vives.
Si existes, espero te preguntes si yo existo.
Si existes, dame una señal de que existes.

Si existes, quiero saber cómo encontrarte.
Si existes, eres a quien más deseo.
Si existes, quisiera abrazarte.
Si existes, te he buscado por mucho tiempo.

Si existes, abrazame.
Si existes, quiero decirte que también yo.
Si existes, sálvame ahora.
Si existes, tal vez te conozca hoy.

Si existes, muero por que me conozcas.
Si existes, quiero amarte.
Si existes, no quiero que desaparezcas.
Si existes, te buscaré hasta encontrarte.

Si existes, aparece y llévame contigo.
Si existes, entra en mi vida.
Si existes, te esperaré.
Si existes, eres lo que yo busco.
Si existes, ¿Estaré equivocada?
Si existes, mándame una señal.

Si existes, ¡Te he soñado toda mi vida!

Ayer.

Tal vez después de todo, ésta no sea la prestigiosa fiesta a la que imaginé que llegaría. Tal vez ahora se definen los caminos que tomamos y quisiera aferrarme y no mirar atrás. Los buenos tiempos sólo traen cáncer a mis recuerdos.

Sé que sin importar las reglas que nos pongan, nos reencontraremos cuando el sol se vuelva negro; mas por ahora debo seguir corriendo al mismo ritmo con el que inicié mis retos.

Hoy sólo tendré en cuenta el ayer por una razón, recordar quién soy y de dónde vengo para que el mañana sea mío de la manera más auténtica.

27 de junio de 2011

Dibujos de color negro.

Ella arrastraba sus pies a cada paso que daba mientras caminaba, desganada y resignada a lo que le esperaba en otro tétrico día de escuela.

Todo el tiempo ella estaba reprimiendo un rencoroso llanto que escondía detrás de una sonrisa. Dicha

sonrisa era juzgada como una expresión ingenua e indefensa, muy característica de ella, según la gente que metía las narices en sus relaciones con el mundo.

¿Qué había hecho ella para merecer vivir de este modo? Se hacía la misma pregunta todos los días y las noches faltas de sueño que pasaba hecha un ovillo bajo sus frías sábanas, dibujando sólamente con el color negro cualquier cosa que vagara vulnerable por su mente en ésos instantes.
Sus dibujos expresaban exhaustivamente lo mismo a pesar de aparentar ser diferentes. Un ser dañando a otro ser, éste último siendo siempre el más ingenuo e indefenso.
Derramar lágrimas sólo la harían sentir cada vez más impotente y estaba harta de ello. No más niñita indefensa, no mas ingenuidad.

Sus pasos desganados por los pasillos de la escuela se intensificaron y se volvieron más firmes y seguros, ya no iba a dejar que nada ni nadie le dijera quien es. Entendió que sólo ella tiene el poder sobre sí misma, nadie más. Nada ni nadie podría detenerla, pues se convirtió en una persona mucho más fuerte. Siguió su curso con un sólo destino, un sólo objetivo: El final de los insultos, sometimientos, burlas, moretones y dibujos de color negro.

Renacer.

Huelo el verdor del húmedo césped.
Después de una tormenta nada es igual.
Si las nubes se van me sentiré sola,
Pues allí estuvieron, en un tiempo fatal.

El sol lentamente me empieza a calentar;
No permite a la iridescencia desvanecer.
Es un momento de olvidar y comenzar
Otro rutinario pero maravilloso renacer.

Talvez tenga que vivir así mañana.
Poner algunos pensamientos alrevés.
Talvez tenga que empezar otra vez
Y hacer de mi propia alma, la más cercana.

Gritar ya no me sirve de nada en absoluto.
Gritos desgarrados por su amarga ausencia.
Encontré el arreglo más duro y justo.
No volverá a secuestrarme su escencia.

La sombra de la historia que hoy entierro
nadie en la existencia la puede distinguir,
únicamente aquél humilde guerrero
que a mi entera confianza logre persuadir.